La irresistible ascensión a la cima del tenis mundial de Felix Auger-Aliassime | Barcelona Open Banc Sabadell
25/03/2019

La irresistible ascensión a la cima del tenis mundial de Felix Auger-Aliassime

El joven canadiense Felix Auger-Aliassime ya es algo más que la gran revelación del año. Después de superar varios récords de precocidad (cumplirá los 19 años el 8 de agosto) en torneos de menor calado, ahora se ha permitido el lujo de clasificarse para disputar la cuarta ronda del Master 1.000 de Miami, donde le espera un hueso muy duro, el georgiano Nikoloz Basilashvili con un premio mayor: la ronda de cuartos de final.

Auger, que será una de las mayores atracciones del próximo Barcelona Open Banc Sabadell, ha vencido en la tercera ronda del Miami Open al polaco Hubert Hurkacz en dos sets, 7-6, 6-4, demostrando todo su potencial, con 34 golpes ganadores, 10 de ellos con su formidable revés.

“Cuando llegué a Buenos Aires tenía miedo de no ganar muchos partidos este año. Pero luego, después de Río de Janeiro, me dije a mí mismo que estaba haciendo un buen trabajo y que debía confiar en mi juego y ser instintivo en la pista. Necesito concentrarme en mi tenis y en mi juego. Así es que como encontraré la forma de ganar. Eso me mantiene en el presente”.

Estas eran algunas de las reflexiones de la futura gran estrella tras batir a Hurkacz. Sus miedos se han evaporado. Lleva ya 12 partidos ganados en 2019, el doble de los que logró el año pasado. En los últimos siete días ya ha obtenido cinco triunfos, los tres del cuadro principal y los dos de la previa, en la que superó a los italianos Luca Vanni y Paolo Lorenzi. Y según cómo acabe el torneo que está disputando podría ser muy pronto top-50 o top-40 del ranking mundial.

Auger, que no pasó la previa del Open de Australia a primeros de año, fue eliminado en primera ronda por Christian Garín en Buenos Aires, pero a los pocos días resolvió todos sus conflictos para clasificarse para disputar la final de Río, donde cayó ante el serbio Laslo Djere. Y desde entonces su evolución crece de modo imparable.