Manolo Santana: el dueño de la pista talismán | Barcelona Open Banc Sabadell
21/03/2020

Manolo Santana: el dueño de la pista talismán

Entre 1956 y 1971, Manolo Santana disputó 120 partidos oficiales de carácter internacional en las pistas del Real Club Tenis Barcelona-1899. Ganó 98 de ellos, con victorias individuales en el Trofeo Conde de Godó en 1962 y 1970, y en dobles en 1963, formando pareja con Roy Emerson, y en 1970 junto a Lew Hoad. Sin embargo, la gran explosión popular de Santana fue en 1965 y tuvo como escenario la pista talismán del RCTB, espacio en el que fue líder de un equipo que ganó 18 eliminatorias de Copa Davis.

En 1956, el nombre de Manolo Santana aparece por primera vez en el cuadro individual del Trofeo Conde de Godó. El sorteo había deparado que su rival en primera ronda fuera el neoyorquino Irvon Dorfman, pero Santana, que tenía entonces 18 años y que había recibido una invitación federativa, no participó finalmente en el torneo.

La primera aparición de Santana en una competición internacional en el RCTB fue el 18 de mayo de 1958, con motivo de la eliminatoria de Copa Davis entre España y Suecia, que acabaron ganando los nórdicos por 2-3. No era una fecha cualquiera, ya que en la víspera se disputó la final de la sexta edición del Trofeo Conde de Godó en la que el sueco Sven Davidson se impuso al australiano Mervyn Rose. Los esfuerzos organizativos del RCTB para compaginar ambos eventos fueron encomiables, y en ambos casos contó con el apoyo incondicional de los espectadores.

Santana había debutado en Copa Davis un mes antes, en una eliminatoria ante Israel disputada en el Gezira Sporting Club de El Cairo, en la que ganó sus dos puntos ante Adel Ismail e Ibrahim Badreldin-Sayeh. Manolo, en carta enviada al club, excusó su participación en el Trofeo Conde de Godó alegando obligaciones escolares. En realidad, Santana, que ya había logrado su primera victoria de categoría un mes antes en los Campeonatos de España, superando a Andrés Gimeno en semifinales y a Juan Manuel Couder en la final, quería llegar fresco a la Copa Davis, una competición que con el paso de los años marcaría su carrera.

Pero la fortaleza del equipo sueco frustró las ilusiones del equipo español y de Santana. Con Davidson pletórico de moral tras levantar el Trofeo Conde de Godó y el buen hacer de Ulf Schmidt, el número 2 sueco, los nórdicos se llevaron la victoria. Santana, con la eliminatoria resuelta, logró su primera victoria en la pista central del RCTB superando a Jan Erik Lundqvist en el último encuentro.

La buena memoria de Arilla

En 1959, Manolo Santana alcanza por primera vez las semifinales del Trofeo Conde de Godó, siendo eliminado en un sensacional partido por Neale Fraser, y en 1960 es frenado por Roy Emerson en los cuartos de final. Tras el torneo, y con el anuncio de Andrés Gimeno de su pase al profesionalismo, Santana quedaba como líder del tenis en España. José Luis Arilla recuerda muy bien aquel trascendental momento: “La Copa Davis era junto a los Grand Slams lo máximo en aquel momento, y en España, posiblemente salvo Wimbledon, era el torneo más importante. Jaime Bartrolí, el capitán del equipo español, sabía que para ganar la Copa Davis contaba con un jugador de excepción como era Santana, pero que necesitaba formar un equipo unido, en el que todos fuéramos a una”.

“Cuando Gimeno aceptó la propuesta profesional -prosigue Arilla-, lo que vetaba su participación en la Davis, cambiaron muchas cosas. Durante el año 1960, además de unirnos en la Copa Davis, yo había jugado regularmente los dobles con Andrés Gimeno y tuvimos una gran campaña, alcanzado la final de Roland Garros, siendo finalistas en todos los torneos de la gira caribeña y llegando al All England Club de Wimbledon como terceros cabezas de serie. En 1961, Bartrolí apostó por mi hermano Alberto para formar pareja con Santana en la Davis”.

Arilla prosigue echando mano a su prodigiosa memoria: “No fue hasta el año siguiente cuando el capitán me designó para formar pareja con Manolo. Debutamos ante Alemania en las pistas del Club de Tenis del Real Madrid en 1962 y perdimos ante Wilhelm Bungert y Christian Kuhnke en cuatro sets. Pese a ello, Bartrolí siguió apostando desde entonces como la pareja del equipo. Ganamos dobles importantes, conforme íbamos jugando juntos más eliminatorias creamos automatismos mejores, pero sin duda alguna el gran momento, ese instante en el que cambiaron muchas cosas, fue cuando en 1965 derrotamos a los Estados Unidos en la pista talismán bautizada así por Juan José Castillo. La fuerza de la televisión, en aquella sensacional temporada que nos llevó a disputar por primera vez la final de la Copa Davis, popularizó el tenis en todos los rincones del país y convirtió a Manolo Santana en un héroe deportivo a la altura de las grandes estrellas del fútbol”.

Antes de ese mágico 1965 en el que España alcanzó por vez primera la final de la Copa Davis con 17 partidos ganados por el jugador madrileño, Manolo Santana ya atesoraba un palmarés envidiable. Tenía ya por entonces en sus vitrinas tres torneos de Grand Slam (Roland Garros 1961 y 1964, y Wimbledon 1965), se había impuesto en el Trofeo Conde de Godó en 1962 (Krishnan) y había alcanzado otras tres finales en 1961, 1963 y 1964 (Emerson). A final de la temporada 1965, Santana acumulaba 54 títulos internacionales.

Su última aparición

Ahora se cumplen 50 años desde la última aparición de Manolo Santana en la pista talismán. Con ocasión del Trofeo Conde de Godó, que por primera vez abría su puerta a los tenistas profesionales -un año antes fue finalista ante Orantes en una final aplazada por la lluvia-, Manolo Santana llegó a Barcelona sin la condición de gran favorito.

Debido a sus obligaciones profesionales con la empresa Phillips Morris, y también por su decisión de estar más con su familia, Santana había anunciado meses antes que la de 1970 sería su última temporada disputando torneos de Grand Slam y que quizás jugaría alguna competición como diversión a partir de entonces.

Santana apareció como sexto cabeza de serie del torneo, por detrás de un cuadro de competición encabezado por Rod Laver, Ken Rosewall, Andrés Gimeno, Cliff Drysdale y Jan Kodes. Pero en la que acabaría siendo su última gran victoria internacional, Manolo sorprendió a propios y extraños con un doblete en la pista talismán. En la gran final individual se impuso a Rod Laver y formando pareja con Lew Hoad ganó los dobles superando al tándem formado por Andrés Gimeno y Rod Laver.

En 1971, el nombre de Manolo Santana aparece de nuevo en el cuadro oficial del torneo, ya que el club la había concedido una plaza de invitación por si consideraba defender su título, pero finalmente el tenista madrileño declinó su presencia en el torneo. 

Curiosamente, la historia de Manolo Santana en el torneo barcelonés comienza y acaba con un “walk-over”.

 

Pedro Hernández